de Cabreos y Devaneos

Cada semana, un nuevo artículo

EL DERECHO A UNA MUERTE DIGNA


Como buen cobarde, le tengo mucho más miedo al sufrimiento que a la muerte. Me aterra la sola idea de pensarme postrado en la cama de un hospital mientras el dolor invade cada centímetro de mi cuerpo. De llegar ese momento, a buen seguro que ya tendría bien aliviada el alma y solo restaría concentrar mis postreros esfuerzos en firmar las autorizaciones pertinentes, si no lo hubiese hecho de antemano, para que un profesional de la medicina me administrase la dosis necesaria de sedante que ayudase a mi cuerpo a transitar dignamente su paso hacia la expiración.
Y este hecho, que es considerado incluso por la mayoría de religiones como un acto de humanidad con el fin de aliviar el padecimiento de los enfermos, es malinterpretado por los extremistas del defecto como una carta blanca con que afrentar la voluntad de Dios, y por los sectarios del exceso, que abogan porque se les reconozca el derecho a practicarse la eutanasia, como una aberrante e innecesaria prolongación del trance. Como todo en la vida, en el término medio debemos encontrar la solución.
Podemos y debemos asumir, que el desenlace se produzca de manera inexorable cuando el avance de la enfermedad sea incompatible con la vida; nada podremos hacer al respecto, al menos, la ciencia no ha avanzado tanto como para convertirnos en inmortales. No obstante, y aunque ya exista un protocolo médico ante situaciones de esta índole, la sociedad debe proteger al enfermo y aliviar su sufrimiento. No podemos abandonarlos a la buena de Dios como pretenden unos, ni apropiarse de su mano como anhelan los otros.

Lo cierto es que llegados a este punto, nos encontramos con una disyuntiva moral de difícil resolución y que solo una ley puede regular para salvaguardar los intereses médicos y beneficiar a los pacientes: Está plenamente constatado que la sedación terminal acorta la vida, y esta aseveración es utilizada por un sector de la sociedad para arremeter contra este proceder en cuidados paliativos, llegando incluso a tachar a los profesionales sanitarios de practicar deliberadamente la eutanasia. Por otro lado, nos encontramos con que los protocolos estandarizados de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos, y que son aceptados con carácter general por todos los estamentos, solo ofrece recomendaciones a los responsables facultativos y pueden dar lugar a enfrentamientos éticos entre las partes por una interesada interpretación de las mismas.
Ante esta situación, hace bien el gobierno sin que le ardan las prisas, pero tampoco le quemen las pausas, en promulgar una ley que regule la ortotanasia en todos y cada uno de sus procesos; legislando de manera clara y diáfana conceptos tan confusos y controvertidos en la actualidad como puede ser el consentimiento.
En algún ocasión, a falta del expreso deseo del paciente, el médico puede encontrarse con la negativa familiar a la administración de sedación terminal, y el recurso último de proceder a efectuarla por recomendación implícita, no parece el más adecuado porque deja al sanitario en absoluta indefensión. De ahí la necesidad de una normativa regulatoria que garantice los derechos del paciente, familiares y profesionales de la medicina.

Mi posición es clara al respecto, considero necesaria una legislación consensuada; ya que si el destino me tuviera preparado un final por desahucio, preferiría recibir a la muerte en estado de profunda inconsciencia y condenarme a vagar eternamente como un yonki por los garitos del purgatorio, que padecer el sufrimiento inmoral de la enfermedad.
Sirvan estas palabras como declaración de últimas voluntades por si llegado ese día me encontrara la parca con el pie cambiado y la cabeza en otros menesteres. Dios bendiga y la ley ampare, al sanitario que administre mi postrera sedación.

© Vicente Puchol Mora 2010.
EL DERECHO A UNA MUERTE DIGNA (PDF)

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noviembre 27, 2010 - Posted by | Devaneos

15 comentarios »

  1. […] This post was mentioned on Twitter by ©zaldy, Sebas Oliva. Sebas Oliva said: RT @_AlwaysCandy EL DERECHO A UNA MUERTE DIGNA http://bit.ly/ezR8PT Qué buena reflexión!!! #recomendado […]

    Pingback por Tweets that mention EL DERECHO A UNA MUERTE DIGNA « de Cabreos y Devaneos -- Topsy.com | noviembre 27, 2010

  2. Suscribo tooooooodo! Chapeau!

    Comentario por alwayscandy | noviembre 27, 2010

  3. Yo estoy a favor de la Eutanasia. Quiero que se me reconozca el derecho a morir cuando me de la gana.

    Comentario por EutanasiaActiva | noviembre 28, 2010

  4. He leído tu articulo con mucha atención y me gustaría que leyeras una carta que tengo de un amigo que es cuadripléjico, sufre de estrabismo, mudo y disminuidas mis capacidades respiratorias y está en desacuerdo con la eutanasia es en realidad una persona increíble que si su familia la hubiese optado por ella habria sido un asesinato ya que el es feliz y da gracias por estar vivo. Son opciones de vida y respeto profundamente la tuya. Te mandare su carta para que me la comentes. Un abrazo

    Comentario por eyina | noviembre 28, 2010

  5. Hola Eyina, he leido la carta de tu amigo que me has enviado por correo. He de decirte que estoy absolutamente de acuerdo con lo que dice. Yo respeto todas las opciones aunque no las comparta. Como digo en el artículo, estoy en contra tanto de la eutanasia como de dejar la vida a la buena de Dios. Como dice tu amigo, hay que respetar al enfermo y velar por sus intereses, de ahí que exiga una ley para ello.
    En el útlimo momento, quiero que me seden para morir tranquilo y en paz (y esto no es eutanasia) porque la diferencia es evidente. La sedación busca como fin aliviar el padecimiento (aunque despues sobrevenga la muerte inevitablemente por causas de la enfermedad), y la eutanasia busca como fin exclusivo el proporcionar la muerte de manera instantánea. La diferencia es grande.

    Comentario por vpucholm | noviembre 28, 2010

  6. Interesante artículo. Supongo que conocerás la asociación Derecho a una Muerte Digna, pero por si acaso dejo el enlace: http://www.eutanasia.ws/

    Comentario por vanlat | noviembre 30, 2010

  7. Trató de acostumbrarse a que una máquina respirase por él, a defecar en una bolsa, a comer a través de una sonda, a que su madre, mientras pudo, y las enfermeras, cuando aquélla faltó, le limpiasen el culo, le quitasen los mocos, le lavasen sus intimidades, le curasen las llagas de piernas y espalda… Intentó habituarse al hecho de no jugar al fútbol, de no acudir al colegio, de no ir al cine, de no aprender a conducir, de no echar su primer polvo, de no afeitarse, de no probar una pizza, de no poder trabajar… Probó a buscar alicientes en los libros, la tele, las revistas, los videojuegos, Internet… Y los alicientes se acabaron. Muchos le acusaban de que no quería luchar, de que era un cobarde, de que su postura era la más fácil. Otros aplaudían su coraje por querer poner fin a una situación irreversible… Recibía miles de cartas, muchas apoyándole, muchas reprochándole… No comprendía que su vida y su muerte se hubiesen convertido en algo público, en tema de debate social, político, jurídico, mediático… Él sólo quería levantarse de aquella cama, pisar la hierba húmeda descalzo, inundar sus pulmones de aire freso, sumergirse en las frías aguas del mar… Y si no iba a ser capaz, sólo quería marcharse. Su madre se dejó la vida tratando que la de él fuese la más llevadera y digna posible… Cuando él fue consciente de lo que el maldito futuro, destino, azar le deparaban, decidió que no lo quería. Y su madre, uniéndose a sus razones, luchó con las mismas fuerzas para lograr su muerte como lo había hecho para mantenerle con vida. Pero las puertas de la moral, la legalidad, lo políticamente correcto y la opinión pública se estrellaban en sus narices cada vez que las aporreaba reclamando un derecho innato al ser humano: el derecho a morir. Y su madre se dejó la vida tratando de que el país, el mundo, aceptasen y respetasen la decisión de su hijo. Siempre habrá quien quiera seguir viviendo a pesar de la orden de desahucio dictada para su cuerpo. Ole por ellos y por su valentía. Y siempre habrá quien piense que una vida sin vida no es vida. Ole por ellos y por su valentía.

    Comentario por Soniagrua | noviembre 30, 2010

  8. Unas de las justificaciones del al nueva ley del aborto, fué que ninguna mujer terminara en la carcel por abortar.
    ¿Llegaremos a oir esto mismo respecto a la Eutanasia?.

    http://www.abc.es/20101130/local-cataluna/celador-olot-201011301603.html

    ¿A cuantos de nosotros nos gustaría ser atendido en el quirófano por el Dr Montes?

    Comentario por el irreparable | noviembre 30, 2010

  9. Vanlat, conozco la web pero he de hacerte una pequeña observación al respecto. Lo que yo entiendo por una muerte digna no es eutanasia y como he dicho en otro post la diferencia es abismal. La sedación terminal tiene como fin evitar el sufrimiento del enfermo y la eutanasia tiene como fin la muerte en si mismo, de manera inmediata. Son cosas distintas.

    Comentario por vpucholm | noviembre 30, 2010

  10. Yo voy un paso más allá que Vicente y sí estoy a favor de la eutanasia cuando es la voluntad férrea, firme y consciente de la persona y así lo manifiesta debidamente y a través de los canales que para ello se autoricen.

    Comentario por Soniagrua | diciembre 1, 2010

  11. Vayamos por partes.

    Nacer, Crecer, Desarrollar, Aportar, Madurar, Envejecer, y por fin Morir… Conforman el ciclo de la vida. Un ciclo que debemos de afrontar con PLENA RESPONSABILIDAD pues esto de vivir no es un juego, no es un momento de “éxtasis” de nuestros progenitores para después un “ahí queda eso” y apañaros como podáis. La vida, el hecho de vivir, nos exige de una gran responsabilidad y una gran cordura.

    Los seres que conformamos la vida en este o en cualquier otro planeta o ámbito debemos de cumplir el ciclo vital que espera cumplir cada una de las células que conforman nuestros “cuerpos” y para ello debemos de ejercer con responsabilidad nuestra misión en este proceso que conocemos por “vida”.

    No es de recibo que “castiguemos” nuestras células, neuronas, vísceras, etc… con el abuso de ingesta de elementos extraños a nuestros organismos y/o con actitudes irresponsables que solo nos pueden que conducir a una MUERTE prematura.

    El mismo temor que demuestran la inmensa mayoría de las personas ante la muerte sea solo equiparable a su predisposición de “pactar”, con quien sea, un estatus de inmortalidad que garantice su permanencia en este mundo cruel. Lo cual no es mas que un reflejo de la incapacidad de la persona por entender el simple y llano proceso del ciclo vital: Nacer, Crecer, Desarrollar, Aportar, Madurar, Envejecer, y por fin Morir…

    La inmortalidad, como tal, solo puede ser entendida después de cumplir plenamente con este ciclo vital. Pues la inmortalidad no es otra cosa que permanecer en el recuerdo de las personas con las que hemos convivido a lo largo de toda nuestra vida. Y este sera directamente proporcional a las aportaciones que hayamos podido hacer a las personas de nuestro entorno y a aquellas a la que nuestra “obra”, o llamalo como quieras, haya producido algun tipo de influencia.

    Llegado este punto. MORIR no es mas que una transición mas… como pasar de la infancia a la pubertad, a la juventud, a la madurez, a la vejez, a la… quien sabe que?

    El sufrimiento en los postreros días de nuestro ciclo vital no es de recibo y es perfectamente evitable. PRIMERO debemos de ser responsables de cuidar nuestro cuerpo y mentes, pues no suelen haber recambio a disposición a pesar de los grandes avances de la ciencia. Y, así, debemos de evitar excesos que sabemos pueden perjudicar nuestra calidad de vida en el futuro: Drogas, Tabaco, Alcohol, Estrés, Ansiedad, Comida basura, Contaminación, Etc. deben de ser erradicados de nuestro entorno y fomentar otros hábitos mas saludables. Actitudes temerarias como la practica de algunos deportes de riesgo sin tener el debido aprendizaje y/o experiencia suelen ser muy perjudiciales para lograr cumplir adecuadamente nuestro ciclo vital. Así vemos que cada día son mas lo jóvenes que quedan postrados en camas o sillas de ruedas por haber cometido imprudencias, perfectamente evitables, en la practica de algunos deportes ara los que no estaban debidamente preparados y en los que se excedieron en su riesgo y/o imprudencia. Es nuestra responsabilidad evitar estos excesos.

    Después… Tenemos que aceptar de motu propio que el ciclo vital llega inexorablemente a su fin y que el único consuelo que nos debe de quedar es el del ciclo cumplido: Nacer, Crecer, Desarrollar, Aportar, Madurar, Envejecer, y por fin Morir… Y llegado a nuestro final podemos MORIR o continuar nuestro VIAJE hacia una nueva dimensión, como anuncian algunas religiones. En cualquier caso, con la sensación de que hemos cumplido adecuadamente nuestro ciclo vital podemos ir en paz.

    Lo lamentable es que algunos “fariseos” se esconden tras no se que “misión” y pretenden que nos mantengamos “atados” por el máximo tiempo posible en esta ultima fase de nuestra vida antes de morir, con el único propósito de FACTURAR y FACTURAR a la familia o a la SS.SS. para enriquecerse un poco mas a costa de una prolongada y absurda situación de vivir sin vivir y sin dejar vivir a nuestros mas allegados familiares. UN ABSURDO que en algún momento algún líder con sentido común y un mensaje directo y veraz se ocupara de hacer entender y comprender al resto de los mortales.

    Lo esencial no es PROLONGAR la muerte, lo esencial es VIVIR una vida plena.

    Buenas noches y buena suerte

    Esteban

    Comentario por Esteban | diciembre 2, 2010

  12. hola a todos, se que se dan tantos casos y situaciones como personas somos, algunos saben que he hecho el voluntariado en la unidad de paleativos, en esta unidad en particular ( unque se que en otras unidades la situacion es diferente), son los medicos los que toman la decision de sedar al paciente, comentandoselo antes a los familiares, en la mayoria de los casos, los familiares dan el concentimiento, en los otros casos acaban pidiendolo, cuando ven el sufrimiento del familiar ( pocos casos e visto en este sentido), cuando mi padre tuvo que pasar por esta situacion ( se hizo lo que queria y se marcho estando en su casa), su doctora de cabecera, que era la que le suministraba lo que necesitaba, era la primera que nos comento la sedacion, para que no sufriera, ella habia pasado por una experiencia con su familia y se encontro limitada, por lo que estaba muy sencibilicida y no queria que nadie sufriera; le puso la dosis exacta para que no tuviera dolores, pero que pudiera disfrutar del tiempo que le quedaba. Asi tambien les digo, que en el curso de cuidados paleativos que nos suministro el equipo de la unidad, me sorprendio que un compañero que hacia el voluntariado en esa unidad, los acusara ( literal, los acuso) de promover la autanacia, si no estoy equivocada son dos cosas totalmente diferentes, pero concidero que cada cual es libre de elegir lo que desee, ya que no concidero que se trate de tener miedo, sino de una serie de valores y creencias, que nos hacen conciderar lo que es vivir para cada uno de nosotros, por lo tanto si somo libres de elegir todo en nuestra vida, por que no elegir la manera de irnos en una situacion que para nosotros es limite?
    he puesto la copia de mi comentario por peticion de Vicente. despues de leer vuestros comentarios, me reafirmo en la creencia, que elegimos segun nuestras creencias, asi como nuestros miedos; particularmente despues de mi experiencia, el momento de la marcha ya no me provoca, ni miedo, ni angustia, por lo que veo la marcha como algo natural y mi mayor deseo es poder marcharme o como he visto a inumerables personas, siendo consciente, en paz, feliz de la vida que han llevado ( con sus alegria, penas, sus carencias, abundancia), rodeados de seres que les aman incondicionalmente, hablando y dando muestras de amor constante, ese es mi mayor deseo y estoy segura que lo tendre! pero aunque nos resulte dificil enterder a los demas ( por el mismo motivo por lo que escojemos determinadas cosas en nuestra vida), concidero que tenemos que respetar a los que se quieren ir, por que consideran que lo que hacen no es vivir, se le llame autanacia o como que queramos llamar. estamos trabajando para comprender y cambiar las cosas en general, pero hay cosas que no comprenderemos hasta no pasar por ello, asi que tendremos que dejar que cada uno elija lo que crea mejor para ellos, aunque nos duela su desicion!
    a sido un placer conocerlos!

    Comentario por Rafaela Rodriguez | diciembre 12, 2010

  13. Yo estoy a favor de la eutanasia , yo la entiendo como un acto de amor y dignidad . Yo tube una vez un pacto de amor con alguien muy especial , tanto nos queriamos , que decidimos CONSCIENTEMENTE el ayudarnos en este transito si alguna de las dos un dia lo pidiese , no hizo falta recurrir ” al pacto ” , tampoco sé si lo hubiese hecho , pero sólo saber que alguien está ahi para ayudarte en tal dificil situación te hace ver las cosas desde otra perspectiva . Me querrias más , si viendome sufrir y degradarme como ser humano , teniendo que esperar a que me des agua o me limpies mis escrementos , te regalase una sonrisa y te agradeciese mis eternos dias de sufrimiento , perderías el respeto hacia mi persona si no quisiera depender de tu cobardia y decidiese yo sobre mi propia vida ? cuando has vivido en primera fila la degradación de un cuerpo y la de una familia durante casi 12 años y has sufrido en carne “propia” la deseperación de ver el fin , ver como fallan los otros participantes en la obra escondiendose en el dolor , entonces veriais como entenderiais lo importante que es tener la ley de tu mano para poder decidir sobre tu “vida” , lo que despues haga con ella , será cosa mia . Feliz 2011 , salud y amor para todos .

    Comentario por fina | diciembre 27, 2010

  14. Uno no puede hablar de estos temas si no los ha sufrido en sus propias carnes por aquello de que dicen… por la boca muere el pez (aunque también, el que tiene boca se equivoca). Yo llevo 20 operaciones, un año sin salir de una cama de hospital y tres años más entrando y saliendo constantemente de un hospital a otro, que si en Madrid, que si en Barcelona y… al final, los mejores médicos estaban donde yo resido (Hospital Clínico Universitario y la Clínica Quirón).
    Quiero decir que sufrí mucho, pues me iban a amputar mi pierna con apenas 16 añitos, tenía cangrena, estuve en coma, etc.
    Y lo que jamás me vino a la mente era querer morir, todo lo contrario, lo que me hizo ser cada día más fuerte era mi incesante lucha por vivir, quería ver el sol, la luna, sentir el aire puro, volver a mi casa.
    Sabéis que soñé en el hospital durante un año entero; siempre me dormía escuchando a “Enigma” y ello me ayudaba a conciliar un sueño maravilloso pues mientras soñaba, volaba por encima de las montañas, divisaba mi ciudad, los pueblos de los alrededores, era maravilloso y cuando despertaba únicamente pensaba en sobrevivir aunque ya no pudiera caminar. No importaba, yo ante todo quería vivir, porque para mí era un regalo seguir viva ya que con el tremendo accidente que sufrí podría estar muerta.
    Todos los días doy gracias a la vida por darme la oportunidad de seguir viviendo.
    Al final cuando hay tanto dolor físico, el cuerpo humano es sabio y se inmuniza al dolor. Forma parte de tu vida y aún así sigues luchando.

    Comentario por montduver | enero 10, 2011

  15. Hola montduver, admiro tu fuerza de voluntad y valentía, un gran testimonio que seguro llena de esperanza a muchos lectores del blog. Gracias por tu comentario.

    Comentario por vpucholm | enero 10, 2011


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