de Cabreos y Devaneos

EL DERECHO A UNA MUERTE DIGNA

Como buen cobarde, le tengo mucho más miedo al sufrimiento que a la muerte. Me aterra la sola idea de pensarme postrado en la cama de un hospital mientras el dolor invade cada centímetro de mi cuerpo. De llegar ese momento, a buen seguro que ya tendría bien aliviada el alma y solo restaría concentrar mis postreros esfuerzos en firmar las autorizaciones pertinentes, si no lo hubiese hecho de antemano, para que un profesional de la medicina me administrase la dosis necesaria de sedante que ayudase a mi cuerpo a transitar dignamente su paso hacia la expiración.
Y este hecho, que es considerado incluso por la mayoría de religiones como un acto de humanidad con el fin de aliviar el padecimiento de los enfermos, es malinterpretado por los extremistas del defecto como una carta blanca con que afrentar la voluntad de Dios, y por los sectarios del exceso, que abogan porque se les reconozca el derecho a practicarse la eutanasia, como una aberrante e innecesaria prolongación del trance. Como todo en la vida, en el término medio debemos encontrar la solución. Sigue leyendo

noviembre 27, 2010 Posted by | Devaneos | 15 comentarios

   

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